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La luz que llevamos en el camino

El equipo forma así:
En el arco, aguantando los trapos, cuidando a la combi para que nada le pase, concentrado en cada detalle, cada tuerca, o ruido extraño, custodiando cada centímetro de carrocería alemana: Juanjo (unos sesentas, un poco pelado-ojalá no lea esto o me liquida-, panza simpática –listo, me liquida-). Además de ser nuestro amigo, humorista, todólogo, guía turístico, cocinero, casi un padre podríamos decir, nuestros oídos, es nuestro mecánico. Un mecánico talentosísimo, que detiene cualquier problema, cualquier ataque en contra que podríamos llegar a tener.

Después, la defensa. Dos tipos inquebrantables. La palabra cansancio no entra en sus diccionarios. Una dupla que nada se le escapa. Leen la cancha con un ojo muy entrenado, van a trabar contra el viento, la luz que quema, los sonidos que se meten, la gente que se cruza en el medio sin avisar. Están atentos a cada movimiento que hace el rival, la marca. Nuestro director barra editor y nuestro fotógrafo barra escritor: El Ruso y Ari. Para que se los imaginen rápido: El Ruso, es un vikingo. Rubio el chabón, alto, aparte de unos ojos claros que lo delatan y una barba contundente. Dice tener treinta, pero parece que tiene el elixir de la vida, porque tiene cara de pibe. Ari, treinta también, ojos castaños, pelo castaño, barba zarpada castaña (últimamente) .

En el medio, el motor del equipo, un cinco que está atento en toda la cancha. No se cansa de bajar y subir constantemente. De acompañar a cada uno, robar historias como pelotas. Carismático como pocos. En el medio, el productor, Juan Marcos, que esconde un cronista, un fotógrafo y un director según la situación. Juan Marcos, veintinueve, morocho, flaquito, medio hippie, barba también, además es trompetista a pesar nuestro.
Arriba, quién escribe, el Pelado, que debería bajar unos kilos, según el resto del equipo.
Y por último ella, nuestra directora técnica, la que nos lleva, nos guía, envidia de toda la ruta: Olga. La deslumbrante combi modelo 84, oriunda de Rufino, celeste, con camita, cocinita, bachita, todo mini dentro, dice que va a traer un jugador estrella al primer partido que juguemos.

Algunos pueden llegar a pensar que está vieja, que no llega al primer pueblo, que hubiese convenido un auto más moderno y cientos de cosas más, pero para nosotros es mágica, mística, es, literalmente, la luz que llevamos en el camino.